Don Alonso Grillados Argentino · Recomendado del mes
La iluminación espléndida lo hace brillar a distancia, la cual en el interior se entiende como arañas de estrellas. Ventanales vidriados incitan a atravesar el canal para encontrarse con un cálido espacio que captura la esencia del lugar. Balanzas antiguas y damajuanas grandes con flores secas son algunos de los elementos que añoran los viejos mercados, mientras que la atención es excepcional desde el momento que se atraviesa la puerta de ingreso.
Como buen grill argentino, la carne vacuna protagoniza los platos, contagiando a la estética del lugar con la misma consigna, por lo cual la vaca se encuentra en repetidas ocasiones, tanto en individuales, en el tapizado de las sillas y hasta en una pared donde se esconde un vacamundi colmado de significados. Gratiffis en las paredes, escritos al trazo de las tizas de los mercados, especifica la ceremonia del asado en cuatro pasos: la picada, el asado (con todas sus formas de cocción), las bebidas -bajo el lema un buen vaso de vino- y finalmente un aplauso para el asador. Cajones de madera devenidos en mesas auxiliares y antiguo mobiliario capturado de asados y carneos completan la decoración de Ale Cohen que busca manifestar historia.
Un apartado especial requiere la cava de fiambres, pequeña despensa de temperatura ideal con una exquisita variedad de fiambres y embutidos que ofrece a los comensales la posibilidad de preparar sus propias picadas. Casi enfrente de este espacio se puede encontrar una cava con 70 exclusivas etoquetas.
La parrilla y el horno de barro son los dos únicos métodos de cocción logrando fabulosas empanadas y todo tipo de carnes grilladas además de truchas al calor de fogón. La carta ofrece la posibilidad de cortes o platos elaborados en el grill como la bondiola de cerdo, mientras que los postres desbordan de sencillez pero no escatiman en volúmenes. No es menor el detalle en que los mozos ofrecen envolver lo que no se consumió para que cada comensal se lo pueda llevar. Don Alonso vino para quedarse, excelente grill y un grato ambiente conviven con una energía que irradia y se potencia con el caudal del agua que lo abraza.
Como buen grill argentino, la carne vacuna protagoniza los platos, contagiando a la estética del lugar con la misma consigna, por lo cual la vaca se encuentra en repetidas ocasiones, tanto en individuales, en el tapizado de las sillas y hasta en una pared donde se esconde un vacamundi colmado de significados. Gratiffis en las paredes, escritos al trazo de las tizas de los mercados, especifica la ceremonia del asado en cuatro pasos: la picada, el asado (con todas sus formas de cocción), las bebidas -bajo el lema un buen vaso de vino- y finalmente un aplauso para el asador. Cajones de madera devenidos en mesas auxiliares y antiguo mobiliario capturado de asados y carneos completan la decoración de Ale Cohen que busca manifestar historia.
Un apartado especial requiere la cava de fiambres, pequeña despensa de temperatura ideal con una exquisita variedad de fiambres y embutidos que ofrece a los comensales la posibilidad de preparar sus propias picadas. Casi enfrente de este espacio se puede encontrar una cava con 70 exclusivas etoquetas.
La parrilla y el horno de barro son los dos únicos métodos de cocción logrando fabulosas empanadas y todo tipo de carnes grilladas además de truchas al calor de fogón. La carta ofrece la posibilidad de cortes o platos elaborados en el grill como la bondiola de cerdo, mientras que los postres desbordan de sencillez pero no escatiman en volúmenes. No es menor el detalle en que los mozos ofrecen envolver lo que no se consumió para que cada comensal se lo pueda llevar. Don Alonso vino para quedarse, excelente grill y un grato ambiente conviven con una energía que irradia y se potencia con el caudal del agua que lo abraza.





