La postura ideal frente a la computadora
Gran parte de la población utiliza la computadora como herramienta de trabajo, pero no todos prestan atención a la postura corporal frente a las prolongadas horas de uso.
La mala posición genera contracturas o tensiones en los músculos del cuello, brazos y espalda, provocando cervicalgia, lumbalgia, tendinitis, entre otras patologías.
Para evitar las posturas viciosas, la Licenciada en Kinesiología Noelia Brusadin nos recordó cómo debemos sentarnos para dañar lo menos posible nuestro cuerpo y también nos recomendó una serie de ejercicios cortos para hacer durante la jornada laboral.
Vamos a ir parte por parte, de pies a cabeza
Los pies debés mantenerlos apoyados sobre el piso. Las rodillas deben formar un ángulo mayor a 90° y evitá cruzar las piernas. La cadera tiene que formar un ángulo de entre 90° a 100° con los muslos paralelos al suelo y debés sentarte bien atrás de la silla, lo más pegado al respaldo, ya que sentarse en la borde de la misma hará que tu postura sea incorrecta en las caderas y demás zonas del cuerpo. La espalada tiene que mantener su curvatura natural y siempre apoyada en el respaldo. Las muñecas tienen que estar relajadas, alineadas al antebrazo y sin desviaciones. Los antebrazos apoyalos sobre el escritorio, y si la silla que usás tiene apoyabrazos, mucho mejor. Tené en cuenta no digitar con los brazos en suspensión y que los codos estén apoyados sobre el escritorio formado un ángulo de 90° a 100°. Los hombros deben estar siempre relajados. Para terminar, el cuello y la cabeza deben mirar siempre al frente, sin torcer el cuello, y la parte superior de la pantalla de la computadora debe quedar a la altura de tu línea horizontal de visión.
Si tomás conciencia de estas sugerencias, vas a notar un cambio importante en las zonas afectadas. ¡Es fácil, solo tenés que estar atento!
Llegó el momento de hacer ejercicios
Por otro lado, la licenciada, quien tiene experiencia en el tema y recorre el Gran Mendoza haciendo rehabilitaciones a domicilio, nos recomienda hacer ejercicios de flexibilidad de 10 segundos por área indicada. En tu silla o de pie podés realizarlos durante las horas de trabajo
• Elongación de músculos del cuello: llevá la oreja a un hombro (y no el hombro a la oreja), y luego hacia el otro lado. Si querés estirar más la zona, podés ejercer más fuerza con la mano cruzándola por encima de la cabeza.
• Estiramiento de pectoral: colocá la mano en el marco de una puerta con las rodillas un poco flexionadas y tirá el cuerpo hacia delante.
• Elongación de tríceps: llevá un brazo por detrás y por encima de la cabeza, incliná el codo hacia la nuca y con la mano empujá hacia abajo. Luego con el otro brazo.
• Estiramiento de la zona anterior del muslo: tomá el pie, flexioná la rodilla hacia atrás e intentá tocar el glúteo con el talón.
• Estiramiento de la zona posterior del muslo y espalda: sentate y lentamente doblá el tronco hacia adelante. La idea es que con los brazos estirados tratés de alcanzar tus pies. Las rodillas deben mantenerse estiradas durante toda la elongación.
Es muy probable que conozcas estos ejercicios, pero lo importante es realizarlos durante la jornada laboral para evitar las tan molestas contracturas. Para ayudar a tu bienestar, Noelia nos aconseja hacer una actividad física para que trabajen todos los grupos musculares.
Por Andrea Rizzo





