La hamburguesa de Mi Barrio
Primero los unió el rugby
y luego los chicos del barrio se encontraron en la hamburguesería porteña donde
la comida rápida se convirtió en un excepcional plato gourmet. Así Pablo
Juri, Gervacio Guiñazú y Matias Colonnese, vecinos de la Quinta Sección,
decidieron abrir la primera franquicia de Mi barrio Hamburguesería.
Con
un concepto europeo de comida rápida de tipo gourmet que se diferencia
ampliamente de las cadenas de comida rápida populares, el local se presenta en
calle Arístides con un frente de entablonado y cartelería en pizarras que
continúan en su interior. El diseño del salón es de tipo nórdico con una buena
proporción de madera y una decoración que juega entre negros y blancos. La
carta expuesta en pizarras detalla los ingredientes de cada plato con un valor
promedio de $120.
El
nombre “Mi barrio” se referencia a que cada hamburguesa representa la esencia
de diversos barrios porteños donde nace el producto y comienza a expandirse. De
esta manera, ofrece propuestas como Recoleta, La Boca, o Palermo entre otros y
que se puede trasladar a cualquier ciudad haciéndolo propio con sus barrios. En
nuestra provincia se sumaron: La Quinta, realizada con carne, ananá grillada,
queso azul, brotes frescos, cebolla caramelizada y mayonesa de ciruelas;
Bombal: con carne, queso azul, cebolla caramelizada, tomate confitado y
barrionesa de aceto; Vistalba: con queso de cabra, mermelada de tomates y
cebolla caramelizada; Chacras que es una hamburguesa de vegetales, mozzarella,
tomates confitados, cebolla morada, brotes frescos, champiñones salteados y
mayonesa de calabaza, acompañada de mix de verdes; Dorrego: pollo, panceta,
lechuga, tomate y mostaza; Arizu: carne, lechuga, tomate, pepino agriodulce y
barrionesa; entre 13 distintas variedades que pueden pedirse solas o en combo,
con papas o batatas fritas y diferentes toppings.
Es
un producto pensado, estratégico en calidad, cantidad y proporción, para lograr
una hamburguesa con consistencia perfectamente equilibrada. Puede llegar a
tener ocho ingredientes, pero todos llegan a la boca en su conjunto sin que la
pieza se resbale y pierda su mesura. Todos los productos utilizados son
realizados en el mismo local. Desde el pan casero elaborado por ellos mismos,
la carne es 100% vacuna para sus medallones de 170 gramos y las
deliciosas combinaciones de sabores han sido creadas para complacer todos los
gustos.
La
franquicia mendocina llega para hacer “bulla” y sube la apuesta de los
iniciadores de Mi Barrio que solo acompañaban con cervezas tiradas
rtesanales, mientras que en el local mendocino se suman vinos de Tinto Negro y
Maal Wines, además de la opción de maridar con tragos sofisticados
realizados a base de gin tonics servidos en balones al estilo europeo.
En
su carta también se pueden encontrar cuatro opciones distintas del
clásico postre “Chocotorta” entre ellas: Expresso, Frutos Rojos, Coco y
Dulce de leche y Tiramisú ($30/35)
Dirección: Aristides Villanueva 389.





